1945 a 1949 – El trabajo de los británicos
El rol de los británicos en la reconstrucción
Tras la guerra, la fábrica de Wolfsburg quedó bajo el control de las fuerzas británicas, que tomaron la decisión clave de reactivar la producción del automóvil diseñado por Ferdinand Porsche. El oficial Major Ivan Hirst fue fundamental en este proceso: reconoció el potencial del Beetle y organizó su fabricación en serie, convirtiendo la planta en un motor de recuperación económica.
El Beetle como símbolo de renacimiento
Gracias al liderazgo de Hirst, el Volkswagen Beetle comenzó a producirse masivamente. Su diseño simple, robusto y confiable lo transformó rápidamente en el vehículo ideal para acompañar la reconstrucción de Alemania y, poco después, en un modelo atractivo para los mercados internacionales.
- 1945: se fabrican las primeras unidades bajo administración británica.
- 1946: la producción alcanza las 10.000 unidades, demostrando la viabilidad del proyecto.
- Finales de los 40: el Beetle se consolida como un ícono de movilidad accesible.
Organización y expansión
La administración británica no solo reactivó la fábrica: también instauró una estructura empresarial moderna. Implementó procesos de calidad, reorganizó la planta y promovió las primeras exportaciones hacia Europa. Este esfuerzo sentó las bases para convertir a Volkswagen en una compañía sólida y lista para crecer en el mercado global.
Legado de 1945–1949
Estos años marcaron un antes y un después. Bajo la dirección de Ivan Hirst y sobre el legado técnico de Ferdinand Porsche, Volkswagen pasó de ser una planta devastada por la guerra a convertirse en un símbolo de reconstrucción. El Beetle renació como el verdadero “auto del pueblo”, iniciando su camino hacia la internacionalización y el éxito mundial.