1982 a 1991 – Nuevas marcas, nuevos mercados
Expansión internacional y apertura de nuevos mercados
En los años 80, Volkswagen fortaleció significativamente su presencia en Latinoamérica, con plantas en Brasil y México que se convirtieron en pilares estratégicos de la producción regional.
Al mismo tiempo, la marca dio un paso decisivo hacia Asia al iniciar en 1984 una alianza con Shanghai Automotive Industry Corporation, que permitió la producción local del Santana en China. Este hito marcó el inicio de una relación clave con el mercado asiático, que más adelante se transformaría en uno de los principales motores de crecimiento del grupo.
En Europa, Volkswagen consolidó su posición como uno de los fabricantes líderes, alcanzando una cuota de mercado en constante crecimiento y presencia en prácticamente todos los países del continente.
Modelos icónicos y avances tecnológicos
El Golf continuó su exitosa trayectoria con la llegada de la segunda generación en 1983, incorporando mejoras en seguridad, habitabilidad y eficiencia. En paralelo, el Golf GTI se afirmó como un referente deportivo accesible, combinando prestaciones y uso cotidiano.
El Passat evolucionó con versiones más modernas, adaptadas tanto a las necesidades familiares como al segmento ejecutivo, mientras que el Polo reforzó la propuesta de la marca en el competitivo segmento compacto. Modelos como el Scirocco y el Corrado aportaron un carácter más deportivo y juvenil a la gama.
Durante esta etapa, Volkswagen también avanzó en el desarrollo de motores diésel y sistemas de inyección más eficientes, respondiendo a la creciente demanda por un menor consumo y mejores prestaciones.
Producción global y diversificación de marcas
En 1986, Volkswagen adquirió una participación mayoritaria en SEAT, integrando la marca española al grupo y ampliando su presencia en el sur de Europa. Más tarde, en 1991, sumó a Škoda Auto, fortaleciendo su posición en Europa Central y del Este.
Estas incorporaciones sentaron las bases de la estrategia multimarcas que define al grupo hasta la actualidad. En paralelo, la producción global alcanzó cifras récord, con millones de unidades fabricadas anualmente y una red industrial cada vez más amplia y diversificada.
Legado de la etapa 1982–1991
Este período fue fundamental para que Volkswagen dejara de ser un fabricante predominantemente europeo y se convirtiera en un grupo automotriz global y multimarca. La expansión hacia China, la integración de SEAT y Škoda, y el éxito sostenido de modelos como el Golf II marcaron el inicio de una nueva era para la compañía.